5 de mayo de 2012

Creo que realmente en esa época era muy feliz, tenia una familia, alguien con quien jugar contar mis problemas, aunque no pasaran de mi muñeca se ha roto o algo no me sale como yo quería. Realmente nunca salía de "caza" con los mayores, todas las noches se quedaba siempre dos adultos para cuidar de mi y de mis dos niños mayores que yo.

Recuerdo que una noche en vez de ser tres niños, fuimos dos, los adultos dijeron que como ya había cumplido los 16 años ya era lo suficiente mayor y el conocimiento suficiente para ir de caza en grupo. No habían pasado mas de 2 horas cuando llegaron todos. Mis padres se acercaron a mi con caras tristes.

- ¿Ivet, se puede saber que haces levantada?.- se dibujó en el rostro de mi madre, una mueca forzada, simulando una sonrisa  tan falsa, como  para saber que algo no iba bien.- Vamos a la cama.

Mi padre me cogió en brazos peor no se acordó de sujetarme la cabeza. Pude ver como se llevaron al otro niño a dormir también.y lo ultimo que vi antes de que se cerrara la puerta era dos de los adultos sujetando una bolsa negra de la que salio una mano ensangrentada e inerte.

Al día siguiente el aire era triste y mirando a mi alrededor vi que el chico joven que se había ido  esa noche ya no estaba entre nosotros. Entonces fue cuando me di cuenta, sumando dos mas dos, del real peligro que corrían todos. Me abracé a mi madre con mucha fuerza, tanto que parecía que me quisiera fusionar con ella.

-Mamá te prometo que a mi nunca me pasará, yo os defenderé.-  dije entre lágrimas.

Mi madre me miró con ojos tiernos y me acarició el pelo para calmarme.

-Claro que no te sucederá, eres una niña muy fuerte, el simplemente no estaba preparado para lo que vino anoche.- suspiró.- realmente nadie lo estaba.

Sus palabras no me tranquilizaron lo suficiente, pero consiguieron que quisiera aumentar mas mis ganas de aprender y poder defender a mi familia. Es difícil pensar que una niña de 10-11 años no piense en otra cosa que no sea jugar divertirse, estudiar, comer  y dormir. Pero hay cosas que te hacen cambiar.

Estudie todo lo que pude pero no era lo suficiente para enfrentarme a todos los peligros de ahí fuera, pero como niña ingenua pensé que si. Aumente con gran velocidad mis habilidades. Quizás quien sabe una noche cercana me dejarían salir con ellos.

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